Para los que NO quieren ser misioneros…
17 consejos a seguir si de ninguna manera quieres ser misioner@

- De ninguna manera te informes sobre la situación espiritual de los países en este mundo; te podría inquietar y despertar un interés misionero.
- Mantente siempre ocupado. Déjate llevar por lo urgente; así no te queda tiempo para pensar y meditar.
- Concéntrate en metas que te sean reconocidas internacionalmente, como por ejemplo: una buena carrera, un auto moderno, lograr aumentos de sueldo, tener pasatiempos caros, etcétera.
- Ten compromisos a largo plazo desde muy temprana edad (créditos bancarios o algún puesto de trabajo). De esta manera, un viaje misionero NO estará en discusión jamás.
- Ten tu oído siempre abierto a las personas que te dicen que eres irremplazable en la iglesia.
- Por sobre todo, evita contacto personal con misioneros. Su informe o lo que tengan que contar te podrían inquietar o poner en duda tu estilo de vida.
- Bajo ninguna instancia consideres un viaje misionero a corto plazo, para conocer el trabajo en el campo misionero. Dios podría volver a enviarte para allá.
- Nutre tu rencor y amargura si otros te han herido. Personas que viven autocompadeciéndose no tienen una mirada para el mundo y sus necesidades.
- No hables de Jesús con tus conocidos. Dios podría hablar por medio de tus tímidas palabras.
- Trata de no cruzarte con extranjeros en tu barrio. Podrían contagiarte con su hospitalidad y podrían sorprenderte con alguna pregunta sobre tu fe.
- Advierte que los “iguales” pueden realizar esta labor mucho mejor. Nunca preguntes cuántos cristianos hay en ese lugar, ni tampoco preguntes si hay muchas etnias, ni menos cuestiónate sobre los medios con los que disponen.
- Imagínate a los misioneros como verdaderos héroes espirituales, que viven de una victoria en otra.
- Insiste que la labor misionera ya está cumplida desde hace mucho tiempo y que en cada lugar hay, por lo menos, una iglesia establecida, aunque esté restringida a un grupo de personas.
- Nunca se te olviden tus errores, falacias y derrotas. Nunca creas que vas a llegar a ser alguien mejor.
- Bajo ninguna circunstancia estudies la vida de hombres como Abraham, Moisés, Jonás, Pedro o Juan.
- Siempre ten en cuenta que para las misiones se necesita un llamado muy fuerte de parte de Dios. Nunca leas los llamados de personas como Pablo, Silas, Bernabé o Timoteo.
- Evita todos los libros con títulos como “El actuar del Espíritu Santo” o algo parecido. Evita leer o escuchar cómo el Espíritu Santo cambia y transforma vidas o te da poder para ser un siervo y seguidor de Cristo.
Tomado de Underfaith Chile